Villa El Dorado, un barrio “gringo” que mantiene sus bajas alturas y tranquilidad provinciana

La historia cuenta que en 1961, cuando la Av. Vitacura era un camino de tierra y Santiago finalizaba en Américo Vespucio, una constructora financiada por la Fundación Rockefeller decidió edificar un conjunto habitacional de 750 casas en el sector que hoy se inserta en las avenidas Kennedy y Las Hualtatas. Inicialmente, estas viviendas serían para las víctimas del terremoto de Valdivia de 1960; sin embargo, al poco tiempo, los gestores decidieron dar un giro comercial y venderlas a profesionales de clase media, particularmente profesores y oficiales de Carabineros

Por aquellos días, la publicidad del proyecto invitaba a “vivir el sueño americano”, debido a las características urbanísticas de la villa: numerosas áreas verdes (9 plazas en 5 manzanas), tranquilidad y calles arboladas. Las casas no tenían rejas (estaban insertas en una “ciudad jardín”) y constaban de tres dormitorios, living-comedor, cocina y baño, más un patio trasero y antejardín. Era realmente una muy conveniente oferta, si agregamos que estaban equipadas con lavadoras, cocina, refrigeradores, calefont y estufas Comet.

El lugar fue inaugurado en 1962 bajo la presidencia de Jorge Alessandri, y en muy poco tiempo fue equipado casi de inmediato con locales comerciales, una escuela, un liceo, sedes comunitarias, parroquia y clubes deportivos, muy en la línea de barrios y suburbios estadounidenses: nacía la Villa El Dorado (1).

Cincuenta y cuatro años después, este barrio se mantiene plenamente vigente y aún conserva su esencia de calles interiores apacibles y construcciones de baja altura. Es, por tanto, un sector ideal para familias con niños, por su gran cantidad de plazas y por estar a pocas cuadras del mall Alto las Condes. También tiene buena conectividad, pues está delimitado por importantes avenidas como Las Hualtatas (hacia el norte); Kennedy y Tupungato (sur); Antuco y Padre Hurtado (este); y Gerónimo de Alderete (oeste).

En materia de equipamiento, el barrio cuenta con un Cesfam, centros deportivos, un Vita salud, tres colegios y una amplia oferta comercial distribuida por sus principales avenidas.

Sobre este tema, el portal Mi Entorno de Mapcity elaboró una base de datos que califica por áreas el nivel de servicios y equipamiento de diferentes barrios de la capital. Villa El Dorado, al parecer, aprueba con buenas notas. “En equipamiento de salud, éste sector presenta una buena cobertura con una calificación de 9,4. Destacan la Clínica Alemana, Clínica FKR, Clínica Pocuro y el Centro de Salud Familiar Vitacura”, señala Mariano Berazaluce, Gerente General de Zoom Inmobiliario de Mapcity.com (2). “En conectividad vial, el sector presenta una calificación de 8,5, y en transporte público destaca la cobertura de paraderos de Transantiago. El barrio no cuenta con ciclovías”.

En materia de servicios varios (cajeros, restaurantes, farmacias, supermercados, servicentros), la calificación para Villa el Dorado es de 8,1, al contar con presencia de grandes cadenas de farmacias, supermercados, el Mall Alto Las Condes o la cercanía del Pueblo del Inglés.

En equipamiento de educación, en tanto, la cobertura de colegios y jardines infantiles presenta una calificación de 5.2, destacando la cercanía de los colegios Alemán de Santiago y The Southland School.

Por otro lado, la empresa Inciti.com (dedicada a entregar información inmobiliaria en línea) realizó en 2012 un catastro de los barrios del sector oriente de Santiago que se mantienen como residenciales y cuyas construcciones no superan los cuatro pisos. La muestra comprendió 16 sectores, repartidos en cinco comunas: Providencia, Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea y La Reina (3). La Villa El Dorado fue uno de los barrios seleccionados.

“Son una especie de islas urbanas, porque quedaron rodeadas de zonas con grandes edificios. Da la impresión de que estuvieran aisladas del ajetreo de la ciudad, son tranquilas, con poco ruido y muchas áreas verdes. Pero, al mismo tiempo, tienen muy buena conectividad”, explicó a la prensa en aquella oportunidad Diego Sottolichio, encargado del área de Catastro Municipal de Inciti (4).

Villa El Dorado pertenece a Vitacura, comuna ubicada en el sector nororiente de la ciudad de Santiago, capital de Chile. Tiene una superficie de 28,3 km² y limita al sur con la comuna de Las Condes, al poniente con Recoleta y Providencia, al norponiente con Huechuraba y al nororiente con Lo Barnechea. Vitacura (del mapudungun fütra kura ‘piedra grande’) está habitada mayoritariamente por familias de ingresos altos y medio-altos. Es también “la comuna con mayor desarrollo humano de Chile” (5)

El contexto en que nace la “Villa El Dorado”

El sector de Vitacura mantuvo un aspecto rural y colonial hasta entrado el Siglo XX; tras el despegue de elegantes barrios como Lo Castillo -que siguieron la pionera experiencia de El Golf- surgen a comienzos de los 60’nuevos barrios como Villa El Dorado.

Este hecho no fue fortuito: el decenio 1960-1970 es el momento en que se consolida el área urbana de la comuna de Las Condes, siguiendo su límite desde Tabancura, Estoril y Paul Harris hasta Bilbao. Indagando en el libro “Las Condes, un lugar en la historia”, podemos encontrar más detalles:

El D.F.L N° 2 de 1959, igual que la Ley Pereira, más la acción de las Asociaciones de Ahorro y Préstamo para viviendas, crean las posibilidad de una demanda que obliga a las empresas constructoras a ofrecer casas en Las Condes.

Nacen barrios muy homogéneos con innumerables pasajes. Entre éstos destaca, por su tamaño, la Villa el Dorado con la construcción simultánea de un número importante de viviendas.

Se conservan grandes terrenos eriazos que se constituyen en reservas urbanas para la ciudad, como el fundo San Luis, en el que veinte años más tarde se llevará adelante el gran proyecto que constituye el Parque Araucano (6).

El académico y urbanista Pablo Allard reflexiona sobre este hecho en la introducción del libro “Vitacura: 20 años construyendo ciudad”: “Este mix social de clases media a alta se complementaría luego con otros conjuntos habitacionales que surgen hacia mediados de siglo, como la Villa el Dorado de 1961, dirigida a un estrato medio, ubicada en los alrededores de la calle Padre Hurtado. Ya en ese entonces, al igual que en todo Santiago, Vitacura albergó a grupos importantes de familias de bajos recursos, que movidos por las oportunidades laborales que ofrecían estos nuevos barrios se fueron consolidando en campamentos informales” (7).

Un incentivo fundamental al desarrollo de éste y otros sectores ubicados tanto en Las Condes como en Vitacura, fue la construcción, a comienzos de los 70’s, de una serie de modernas obras de infraestructura de transporte como las rotondas Pérez Zujovic, Irene Frei, el puente Lo Saldes, tramos del anillo Américo Vespucio y la Avenida Presidente Kennedy (esta última construida en 1966 con ocasión del Campeonato Mundial de Skí, del cual Farellones fue subsede).

El 9 de marzo de 1991 se crea la comuna de Vitacura, a partir de una subdivisión de la comuna de Las Condes, junto con Lo Barnechea.

Villa El Dorado en la memoria de los vecinos

Recorrer el Barrio El Dorado –o Villa El Dorado como prefieren llamar los vecinos- es una invitación al relajo y abstracción del frenesí capitalino. Sus nueve plazas están rodeadas de manzanas conformadas por infinitos pasajes cuyos nombres evocan a los estados de la unión norteamericana y casas tipo bungalow (casi todas refacciones sobre los cimientos de las originales), rodeadas de diversos tipos de pinos. La locomoción colectiva sólo circula por Las Hualtatas. Hacia el sur, los edificios de altura aparecen recién por Fernando de Arguello y sobre todo desde las avenidas Kennedy y Gerónimo de Alderete.

Sin dudas, el corazón del barrio se ubica en la esquina conformada entre Puerto Rico y las Tranqueras, avenida que atraviesa una tremenda plaza equipada con juegos, senderos y una estación de Bike Stgo. A su alrededor se puede encontrar la sede de un club deportivo, una iglesia, una comisaría y un centro de salud familiar. Más que un barrio, El Dorado parece un pequeño pueblo de semblanza gringa, inserto entre las avenidas más transitadas del sector alto de la capital.

Según datos aportados por el portal Mi Entorno de Mapcity, en la actualidad un 53% de la población de Villa El Dorado es femenina. En cuanto a edades, sólo el 20% se encuentra en el rango etario de 20 a 34 años, mientras que la población correspondiente a adulto mayor (70 o más años) representa a un 12%. Respecto al GSE (estratificación socio-económica), un 60% corresponde al estrato ABC1, el 38% corresponde al estrato C2 y el 2% representa al estrato C3 (8).

Por calle Carolina vive la señora Isaura Toledo (82). Ex profesora de matemáticas y ciencias naturales del colegio República de Bolivia, hoy es presidenta del Programa Adulto Mayor Integrado, de la Municipalidad de Vitacura. A su lado, la acompaña Lorella Sarti, vecina nacida en Concepción y miembro de una de las familias fundadoras del sector.

Doña Isaura vivió poco más de 30 años en Nuestra Señora del Rosario (a la altura de Las Hualtatas) y a partir del año 2000 se cambió a la Villa El Dorado. “Cuando llegué el 68’ habían carretas a caballo que acarreaban leche, verdura y frutas”, recuerda. “Todo el actual barrio de Clínica Alemana eran chacras. Habían acequias, sauces, repollos, paltas. Casi todas las casas fueron sitios que urbanizó la empresa El Mercurio, la mayoría de los que compraron eran empleados del diario, mi marido trabajaba allí. Fueron 140 y tanto sitios”.

Lorella Sarti, en tanto, llegó a la Villa El Dorado siendo apenas un bebé. “Los papás de mi mamá compraron una casa al frente. Fueron los primeros en llegar y le dieron el dato a mis papás, ellos eran súper jóvenes cuando se casaron, pero jóvenes-jóvenes (…) Esto era un peladero, si había una ramita parada era mucho, no existía el Jumbo de Kennedy, ni un edifico, nada. Después empezaron ornamentar jardines, colocar las típicas bancas de plaza, etc”, relata.

Las vecinas también destacan la solidez en la construcción de las casas, característica que suele dificultar trabajos de ampliación. El origen de esta característica se remonta a su construcción en 1961: según algunos testimonios de la época, las viviendas fueron levantadas “con moldes ensamblados que eran rellenados con concreto por enormes máquinas, cuyas ruedas eran más altas que las puertas de las propias casas” (9).

Durante su infancia, Lorella fue testigo del estilo “gringo” conque fue diseñado el barrio. “Estas calles son nombradas con estados de EE.UU. Y tal como en ese país, se diseñó un barrio que tenga iglesias católicas, evangélicas, carabineros, colegio y locales comerciales. De hecho, hay locales que todavía están ahí (por Wisconsin con Montana), como el lavaseco, por ejemplo”.

En aquella etapa pionera, los vecinos contaban también con sus propios colegios, como la Escuela 314 Antártica Chilena (actual Colegio Antártica Chilena); El Liceo 11 de Hombres (actual Liceo A-68 Rafael Sotomayor); y el Liceo 14 (actual Liceo Amanda Labarca).

Para doña Isaura, el contacto y unión entre los vecinos es otro atributo a destacar en Villa El Dorado. “El año nuevo me llamó la atención: donde vivía antes, cada uno se quedaba en su casa. Acá no, salimos todos a la plaza con la copa de champagne a mirar los fuegos artificiales que salen desde el Cerro Calán. Aquí es muy familiar ”, afirma, junto con destacar la nutrida agenda de talleres y actividades que se generan desde el Vitavecino, ubicado en la esquina de San Félix con Las Hualtatas.

Unas cuadras más hacia el oeste, vive otra vecina fundadora: María Catalina Suazo, quien actualmente es presidenta del Centro de Madres Los Años Dorados. “Dirijo a un grupo de 34 señoras. Hay talleres de pintura, cerámica, tejido amarillo, tejido a crochet, pintura en género. Yo formé ese grupo, lo tengo hace 24 años”, cuenta.

“Yo tenía 17 años cuando llegué acá con mi marido. Éramos los dos jóvenes y yo tenía un sitio en la Palmilla. Esto de la villa salió en el diario, fue alguien a vender sitios… como no lo podía pagar, saqué plata de la caja para comprar. Y también llegó un gitano a comprarme mi sitio”, recuerda doña Catalina. “En la mañana amanecían vacas y caballos comiendo en el pastal aquí. Si esto de las rejas es de hace poco, antes aquí todo estaba abierto”.

“Nosotros caminábamos mucho, no teníamos a dónde caernos muertos, teníamos puro para la casa nomás. Teníamos un negocio en la calle Presidente Ríos, entre Santa Rosa y San Francisco, seguidito de La Alameda. Para irnos, caminábamos de aquí hasta Vitacura, que era un camino de tierra. A la vuelta, una micro desde el Teatro Municipal nos dejaba, o en Vitacura, o en la casa de la Cultura”, relata con nostalgia.

La sra. Catalina fue profesora de técnicas especiales y durante muchas décadas desempeñó un rol clave en generar alternativas educacionales en el barrio. Todo comenzó cuando sus primeros dos niños necesitaron ir a un colegio. “No había, así que nos pusimos de acuerdo con la Marta Salinas -que ya no vive-, con la Ana Quiroz -que tampoco está- y la Amalia -que también falleció-, de pedir un colegio fiscal. Pagamos una notaría para redactar una carta de solicitud al Presidente y pasamos por todas las calles buscando firmas. La Escuela 314 la puso Frei padre porque la pedimos nosotros”, cuenta orgullosa.

“Un día voy al colegio y encuentro que las profesoras estaban seleccionando a los cabros por casa, así de sencillo. Voy donde la directora y le pregunto ¿Se puede seleccionar de esa manera? ‘No’, me dice. Lo estoy viendo, están sacando según su casa a los cabros, le respondí. Habían unos campamentos por ahí, pero todos tenían derecho a estudiar, pues. Y lo que pedimos fue un colegio gratis. Yo todavía tengo el escritorio que instalaba aquí mismo para inscribir a los niños”, señala, entre rememoranzas, doña Catalina. Posteriormente, junto a su amiga Marta Salinas trabajaría como inspectora de la escuela. “Mis cuatro hijos estudiaron aquí. Los cuatro hoy son profesionales”.

Doña Catalina también participó activamente en el movimiento realizado por los vecinos de Villa El Dorado en 2009, que tuvo como objetivo evitar cambios en la regulación de la construcción en alturas. Se recolectaron firmas y finalmente se hizo un plebiscito. “Hicimos una protesta, o como se llame eso, porque el Plan Regulador iba para cualquier lado. Nosotros ganamos, y el plan quedó con permiso para construir hasta ocho metros y medio entre Fernando de Arguello, Las Hualtatas, Gerónimo de Alderete, y Padre Hurtado”, sostiene.

“El barrio es bueno, es tranquilo. Tienes de todo, hay una farmacia ahora en la esquina, me voy acortando calles y llego al Líder (en Los Cobres de Vitacura), hay un Unimarc en Vitacura, etc. Esta casa el año pasado me la quisieron comprar, pero yo no la vendo, yo me voy a morir aquí”, concluye esta gran dirigenta y educadora por vocación.

Datos

Salud
Clínica Alemana: Av. Vitacura 5951.
Clínica Odontológica FKR: Av. Pdte. Kennedy 7120.
Vita-Salud “Centro Médico y Dental”: Vitacura 8620.
Consultorio Vitacura “Centro de Salud Familiar” (CESFAM): Indiana 1195, piso 1.
Dato: Para los vecinos hay convenios con Clínica Cordillera y Tabancura.

Deportes
Complejo deportivo Vitasports: Cleveland 8038.
B-Active (gimnasio para niños): Gerónimo de Alderete 1253.
Piscina Temperada Aquavita (convenios para vecinos): Cleveland 8612.

Educación
Colegio Alemán de Santiago: Nuestra Señora del Rosario 850.
The Southern Cross School: Av. Las Condes 13525.
The Southland School: Av. Las Condes 14672.
Liceo Amanda Labarca: Avda Padre Hurtado Norte 1150.
Colegio Antártica Chilena: Las Hualtatas 7440.
Liceo A-68 Rafael Sotomayor: Las Tranqueras 726.
Jardín infantil Letras de Colores: Las Hualtatas 7177.

Restaurantes y cafeterías
Majestic (comida hindú): Mall Alto las Condes, Av. Presidente Kennedy 9001, Piso 3.
Pastamore (comida italiana): Av. Las Tranqueras 1352 A.
El Mitico (sanduicheria): Gerónimo de Alderete 1423, Local 4.
Ichiban (comida japonesa): Av. Padre Hurtado Norte 1521.
Mazaccone (pastelería y comida saludable): Gerónimo de Alderete 1603.
Heladería Harina Gourmet: Gerónimo de Alderete 1595.

Comercio y retail
El Pueblo del Inglés: Av Vitacura 6255.
Mall Alto las Condes: Av. Pdte. Kennedy Lateral 9001.
Supermercado Santa Isabel-Vitacura: Av. Vitacura 6255.
Unimarc las Tranqueras: Av. Vitacura 8400.
Bendita Empanada: Fernando de Arguello 7441.
Minimarket Don Julio: Texas 1125.
Global Chef (alimentos congelados): Gerónimo de Alderete 1225.
American Vet Clinic (Clínica veterinaria): Avda las Tranqueras 1302.
Lavacan (clínica, alimentos y peluquería para perros): Gerónimo de Alderete 1211.

Bike Stgo
Centro El Dorado: Las Tranqueras esq. Cleveland.
Av. Padre Hurtado Norte 675-1105

Otros
Vitavecino (centro social): San Félix 1318 (continuación de calle Texas).
Capilla El Dorado: Puerto Rico 7840.
18ª Compañía “Bomba Vitacura”: Gerónimo de Alderete 1218.

Fuentes y citas.

(1) “Villa El Dorado: ¿Fin del ‘sueño americano’?”, Patricio Herman, publicado en el sitio web El Periodista, el 17 de octubre de 2005, en http://www.elperiodista.cl/newtenberg/1820/article-71083.html

(2) Declaraciones realizadas por Mariano Berazaluce en entrevista a www.lacasadejuana.cl.

(3) “Revelan los 16 barrios de Santiago Oriente que aún conservan bajas alturas”, Darío Zambra, publicado por el diario La Tercera el 3 de agosto de 2012, en http://diario.latercera.com/2012/08/03/01/contenido/santiago/32-115234-9-revelan-los-16-barrios-de-santiago-oriente-que-aun-conservan-bajas-alturas.shtml

(4) “Revelan los 16 barrios de Santiago Oriente que aún conservan bajas alturas”, Darío Zambra, publicado por el diario La Tercera el 3 de agosto de 2012, en http://diario.latercera.com/2012/08/03/01/contenido/santiago/32-115234-9-revelan-los-16-barrios-de-santiago-oriente-que-aun-conservan-bajas-alturas.shtml

(5) Según se señala en https://es.wikipedia.org/wiki/Vitacura

(6) Ringeling Polanco, Eugenio: “Las Condes, un lugar en la historia”, pág 58. Corporación Cultural de Las Condes, junio de 1985.

(7) Allard, Pablo: “Vitacura: 20 años construyendo ciudad (introducción)” (2010). http://www.vitacura.cl/comuna/20_anos_vitacura.html.

(8) Según información entregada por Mariano Berazaluce en entrevista a www.lacasadejuana.cl.

(9) “Villa El Dorado: ¿Fin del ‘sueño americano’?”, Patricio Herman, publicado en el sitio web El Periodista, el 17 de octubre de 2005, en http://www.elperiodista.cl/newtenberg/1820/article-71083.html
Villa-El-Dorado,-un-barrio-“gringo”