Solo el 8% de las calles de Santiago tiene nombre de mujer

Análisis de “El Mercurio”:

De 424 calles y avenidas existentes en la comuna, 34 fueron nombradas en honor a una mujer. Entre ellas, predominan religiosas y madres o señoras de personajes históricos. Pocas fueron protagonistas de la historia en sí.

La profesora Amanda Labarca, la escultora Rebeca Matte y la “cantinera” del Ejército Irene Morales son los tres nombres más conocidos de la lista de 34 calles (8%) con nombres de mujer de la comuna de Santiago. Las 31 restantes corresponden principalmente a religiosas, madres y esposas de personajes históricos.

La cifra contrasta con las 229 calles con nombres de hombre (54%), en su mayoría ex Presidentes y autoridades, militares de los siglos XVIII y XIX, héroes locales como bomberos, y profesionales de diversas áreas.

Así lo muestran los resultados de un análisis de “El Mercurio” que, usando una base de datos -proporcionada por Mapcity-, abordó la presencia masculina y femenina en los nombres de las calles de la comuna.

El tema ha sido ampliamente analizado en varias capitales del mundo, donde la presencia femenina en las calles no supera el 10%.

La geógrafa italiana María Pía Ercolini ha liderado el estudio de este fenómeno en varias ciudades en el mundo. En Roma, por ejemplo, solo el 3,5% de la calles lleva el nombre de una mujer; en Milán, el 3,1%; en París se estima que de cada cinco nombres de hombres hay uno de mujer, y en Madrid, en 2007, el 80% eran nombres masculinos.

“Los nombres de las vías urbanas, en la Europa continental, son el resultado de decisiones políticas e ideológicas y permiten leer las directrices y las modas de sus respectivas campañas (…)”, dice Ercolini a “El Mercurio”, quien explica que su proyecto -“Toponomastica femminile”- pretende “buscar los datos publicados e influir en el territorio de las calles, plazas, jardines y lugares urbanos. En el sentido más amplio, un proyecto dedicado a las mujeres para compensar el sexismo evidente que caracteriza a los nombres de los lugares”. Lo que queremos es “levantar la cabeza y buscar huellas femeninas, y que las nuevas generaciones no se identifiquen solamente con modelos y maniquíes”, asegura Ercolini.

En América Latina, algunas ciudades que tienen cifras disponibles son Lima (3,3%) y Sao Paulo (16%). En esta ciudad, el año pasado se lanzó la campaña “Projeto16%”, para concientizar sobre la poca visibilidad de las mujeres en el mapa callejero.

En Chile, las expertas coinciden con la visión de Ercolini.

Paula Hernández, del Centro Interdisciplinario de Estudios de Género de la Universidad de Chile, dice: “Si bien no conocía esta cifra, la verdad no me sorprende. Si tenemos en consideración que las mujeres se encuentran sub-representadas en todo el ámbito público y los espacios de poder, ¿por qué tendrían que ser los nombres de las calles una excepción? Hay alrededor de un 15% de mujeres en el Congreso Nacional. Las mujeres aún ganamos un 30% menos que los hombres por igual trabajo (…) Por lo tanto, el hecho de que las mujeres no sean nombradas en la toponimia de la ciudad es solo el reflejo de una exclusión sistemática de ciertos sujetos en la historia republicana”.

Mientras, Ingrid Bachmann, periodista y experta en género de la Universidad Católica, asegura que los nombres de calles de Santiago reflejan la poca visibilidad que históricamente han tenido las mujeres. “Es una constante, ya que el rol de la mujer no ha sido valorado históricamente”. Agrega que ha habido avances en el acceso a diversas áreas, pero aún falta en este ámbito, ya que se cae en privilegiar lo masculino, porque es más conocido.

“Así se llamaría”

El 8 de marzo del año pasado, la estación metro Baquedano amaneció con un afiche pegado con el nombre de Gabriela Mistral. Era parte de la campaña #Asísellamaría, que llamaba a la ciudadanía a intervenir calles y recintos públicos a lo largo del país con nombres de mujeres ilustres.

“Levantamos la campaña #Asísellamaría porque veíamos que faltaba visibilizar y reconocer a las mujeres en el espacio público”, dice Andrea Salazar, abogada de la Universidad de Chile y coordinadora del movimiento.

Respecto a las pocas calles con nombres de mujeres, Salazar indica que “hay una deuda muy grande en Chile y el mundo de reconocer a las mujeres luchadoras, que han avanzado en los derechos de las mujeres (…) por mucho tiempo hemos estado relegadas a lo privado más allá de si hemos tenido roles importantes en lo público”.

En las principales ciudades del mundo la presencia femenina en el nombre de las calles no supera el 10%.
“Queremos levantar la cabeza y buscar huellas femeninas. Que las nuevas generaciones no se identifiquen solo con modelos y maniquíes”.

MARÍA PÍA ERCOLINI
geógrafa italiana que estudia la presencia de las mujeres en los nombres de las calles

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