“Mucha gente cree que Mapcity es norteamericana”

Se enamoró de un buscador de direcciones en Estados Unidos y replicó la idea en Chile. Pero ese negocio
hace mucho quedó atrás: Mapcity se dedica a los geonegocios. Camhi explica qué son y para qué sirven.

No tenía necesidades económicas, pero a los 16 partió poniendo música en los bar y bat mitzvah —las ceremonias judías en las que niños y niñas pasan a la adultez— de los alumnos del Instituto Hebreo, donde estudió. Ahí aprendió los secretos empresariales negociando con los papás.

Su colegio le aportó otro ingrediente: clases de computación. “Fue uno de los primeros que en 1979 trajo computadores conectados a terminales con letritas verdes. Teníamos clases de programación básica, podíamos hacer lo que se nos ocurriera”, cuenta Roberto Camhi, 50, fundador de Mapcity, que el 30 de diciembre cerró en un monto que no revela la venta del 60% a Equifax, la mayor empresa del mundo de datos comerciales y que en Chile es dueña de Dicom.

Ingeniero en computación de la U. de Chile —casado y padre de tres hijos— “no tenía un amor especial por los mapas, no coleccionaba ni pinchaba los países a los que quería ir”. Pero en un viaje a Boston a visitar a su hermano Alexis, estudiante del MIT, “me enamoré de un buscador de direcciones llamado MapQuest”.

Era 1996, trabajaba en ISG, una empresa que digitalizaba mapas para telefónicas, mineras y forestales, y cuyos socios eran JuanAntonio Guzmán, Bruno Philippi, Andrés Concha, Patricio Labbé y Lionel Sotomayor. Y planteó la idea de replicar ese sitio. A poco andar fue nombrado gerente general de ISG, que en 1998 lanzó la filial Mapcity, el buscador de direcciones que llegó a tener 4,3 millones de visitas mensuales en 2008 y se financiaba con publicidad como cualquier punto com.

—¿Cómo lograron sobrevivir a la crisis de las punto com?

—Nos achicamos. El 99 éramos la vedette de las punto com. Compañías grandes vinieron a mirarnos. Ganamos premios.

Hasta que reventó la burbuja: de 16 personas quedamos cinco.

El acierto de la marca—¿Qué importancia le atribuyes a la marca Mapcity?

—Fue un acierto. No dimensioné el impacto. Es una marca fácil de recordar y que habla por sí sola. Mucha gente cree que es una compañía norteamericana.

Pasaron dos años complejos poscrisis, pero el censo de 2002 trajo las herramientas que darían vida al nuevo modelo de negocios. Ese que ahora genera el 100% de los ingresos de Mapcity, porque el buscador de direcciones nunca fue relevante en ganancias. Con Google Maps, además, las visitas cayeron a la mitad.

“Apenas se liberó la información del censo en 2003 empezamos a georreferenciarla, a ponerla sobre los mapas y construimos aplicaciones y servicios para que los clientes pudieran usarla”.

—Cuando hablabas de georreferenciación hace 10 años, ¿te entendían tus clientes o era chino?

—Nadie entendía nada. En mi vida profesional he sido el que va con machete abriendo el camino.
Mapcity, desde entonces, es una empresa de geonegocios. ¿Puedes dar un ejemplo de lo que hacen?
—Si un banco abre una sucursal necesita saber dónde están sus clientes. Con los datos del banco, Mapcity busca a los
potenciales consumidores, donde está su competencia, dónde hay oportunidades de crecimiento, cuánta gente vive en la zona de influencia.

Para eso, usa información pública —Servel, Tricel, censo— y pagada —Conservador de Bienes Raíces, catastros de comercio o tasadores— que permiten describir manzana por manzana. “Tiene que ver con inferir información, estimar con cierta probabilidad cómo debiese comportarse una persona por el lugar donde vive. Estimar sus ingresos, para lo que se cruzan variables como profesión o bienes, cosas que el censo pregunta”.

Mapcity tiene georreferenciadas las ciudades con más de 50 mil habitantes de Chile y está presente en Perú. En los últimos tres años, cuenta 500 clientes y en 2016 generó ingresos por US$ 9 millones.

—¿Qué vio Equifax en Mapcity?

—Capacidad de utilizar información geográfica que, combinada con los datos de Equifax, le servirá para obtener nuevos predictores de comportamiento y de riesgo. Equifax se fijó en una empresa del fin del mundo para ser su brazo armado en el mundo geo. Su intención es replicarlo en Australia, Canadá y otros países.

Camhi está volando lejos. Como si se hubiese preparado durante los 16 años que piloteó planeadores. Aunque ya no vuela. Aterrizó y ahora toca batería.

“Mucha gente cree que Mapcity es norteamericana”