Informe de Mapcity detectó arterias que "quedaron chicas" para su uso vial.

Alza de congestión supera capacidad de diseño de 30 calles del Gran Santiago.

Ministerio de Vivienda y Urbanismo pide utilizar las reservas viales que los municipios recuperaron con la Ley de Afectaciones, aprobada este año.

Una superficie de 1.500 hectáreas de terrenos tiene “reservada” Santiago para construir sus futuros parques y avenidas. Estos terrenos están repartidos por toda la ciudad y fueron resguardados gracias a la Ley de Afectaciones del Espacio Público, que aprobó el Gobierno en mayo de este año. Estos mismos suelos estuvieron en riesgo por una ley anterior, promulgada en 2004, que establecía que estos terrenos podrían perder su condición de “reserva” si las calles y parques no se ejecutaban tal como estaba establecido en los planos, en un plazo de ocho años.

Aunque la ley hoy quita ese plazo perentorio, hay varias calles que requieren una inminente ampliación o ensanche, debido a su alta intensidad de uso derivada del explosivo crecimiento del parque automotor, que se ha duplicado en Santiago en la última década. Esta conclusión la establece un informe elaborado por Mapcity.cl, a partir de estadísticas de la Unidad Operativa de Control de Tránsito (UOCT), posiciones satelitales (GPS) y otras evidencias.

El análisis concluye que hay 22 arterias críticas, que se han hecho insuficientes para la cantidad de automóviles que por ellas se movilizan. Entre ellas, cita varias del sector oriente: Santa María, por ejemplo. La arteria, se ha vuelto una verdadera autopista informal, que sirve de alternativa a la cada vez más congestionada Costanera Norte y a Andrés Bello, cuando su reversibilidad desde el oriente al centro impide que sea utilizada para llegar a Las Condes o Vitacura, las zonas que más desarrollo de oficinas tienen. Otras son Santa Isabel (Providencia), Escrivá de Balaguer (Vitacura), Pedro Fontova (Huechuraba), El Salto (Recoleta), Independencia, Tarapacá y Nataniel Cox (Santiago), entre otras.

Raimundo Cruzat, especialista en transporte e integrante de la comisión Promovilidad -convocada en 2014 por la Presidenta Michelle Bachelet para generar una política de reducción de la congestión-, dice que estas calles, que se han hecho insuficientes, reflejan un déficit de infraestructura. “La dimensión de los vehículos en los últimos 20 años ha crecido muchísimo y el precio relativo de vehículos grandes como las camionetas ha bajado respecto de los más pequeños. Hay autos más grandes que usan más espacio en los estacionamientos. La norma actual establece 2,5 por 5 metros. Hoy día una parte importante de los autos apenas cabe ahí. Teniendo un déficit de infraestructura como el que tenemos, cualquier iniciativa que busque aumentarla, sin desmedro de otras áreas de uso público como parques, es bienvenida”, afirma.

El ensanche y prolongación de calles es una inversión que debiesen impulsar los municipios. En opinión de Pablo Contrucci, jefe de la división de desarrollo urbano, “en las zonas congestionadas hay que hacerlo, se requiere aprovechar las reservas viales y ejecutar los ensanches. En otros casos, donde no existen esas necesidades, una obra así puede estimular el uso del automóvil”.

mer_Informe_de_Mapcity_detecto_arterias_que_quedaron_chicas_para_su_uso_vial_25102015